lunes, 19 de enero de 2009

Jasón y los astronautas esos

Existen no pocas consecuencias de manejar un mal libro de mitología. Entre ellas, la que se desprende cuando buscas la entrada "Jasón" y pasan a relatarte sus "aventuras y heroicidades varias":

LAS AVENTURAS DEL ARGOS:

Cuando el Argo llegó a Lemnos, el primer puerto de la travesía, Jasón vio que no había hombres en la isla: las isleñas los habían matado a todos cuando tomaron concubinas porque, según aseguraban los hombres, sus esposas apestaban. Invitaron a los Argonautas, a los que simplemente contaron que los isleños habían tenido que huir, a que se quedaron el Lemnos para repoblarla. La reina, Hipsípila, se emparejó con Jasón y tuvo gemelos.

¡Ahí, ahí! ¡Ésa es la aventura con la que todos quisiéramos topar al comenzar nuestro periplo! Ni doce trabajos imposibles, ni dar muerte a titanes, ni someter pueblos... Básicamente, la primera gran hazaña de los argonautas consistió en... follar y follar sin parar para repoblar. Al menos ya sabemos de dónde beben los guionistas de Futurama. En fin, no pasemos por alto la sagacidad de Jasón:

- Humm... Constato que no hay hombres en la isla...
- Sí, es que... Esto... [escondiendo con la punta del pie una calavera] Sí, ehm... ¡se han ido! ¡Eso, sí, se han ido! Se han ido muy lejos, para no volver...
- Ajá...
- ¿Pero qué más da, aguerridos guerreros, si tenéis a vuestra disposición una isla rebosante de mujeres que ansían ser fecundadas? [guiño, guiño]
- Mira, tía, venimos de Grecia, ¿entiendes? Por eso en lo primero que he reparado es que no hay chicos en la isla. ¿Pasar aquí varios meses? Ay, esto va a ser toda una hazaña digna de recuerdo...


Los Argonautas fueron después a Cícico, cuyo rey los recibió bien, y Heracles limpió la isla de gigantes, pero su estancia acabó con un penoso incidente. Cuando el Argo levó anclas, una tempestad lo devolvió a la orilla aquella misma noche. Creyendo que los atacaban unos piratas, los isleños abordaron el navío y los argonautas los asesinaron, ignorantes de la identidad de los atacantes. Al descubrirse la verdad, Jasón ordenó que se celebraran juegos funerarios en honor de sus anfitriones.

Bien, esta segunda aventura tiene mejor pinta, si cabe, que la primera.
Lo primero que me alucina es aquello de "Fueron a Cícico, cuyo rey los recibió bien", como si en la anterior isla les hubiesen precisamente puesto mala cara o vejado...
Aquí, en pocas palabras, lo que hubo fue un malentendido:

REY DE CÍCICO: ¡¡¡Nos atacan piratas, a las armas!!!
JASÓN: No, somos los argonau... [le clavan una flecha en el culo]
REY DE CÍCICO: ¡¡¡Sois piratas!!!
JASÓN: ¡¡¡Ahora sí que me cago en tu puta madre!!! ¡¡¡Argonautas, nos asaltan enemigos, a las armas!!!
[Mucha matanza nocturna después]
ARGONAUTA: El caso es que a la luz de las antorchas, estos cadáveres me recuerdan mucho a los colegas de Cícico...
ARGONAUTA: Hostias, ¿nadie ha caído en la cuenta de que eran sus voces?
HÉRCULES: No, yo estaba ocupado matando... [que le cogí el gustillo a matar gigantes, pero ya no quedan, vaya usté a saber por qué]

Lo que ya no queda tan claro es cómo se relata este episodio en otras versiones, porque en la página anterior nos precisan que:
Para el viaje, Jasón ordenó que se construyera un barco, el Argo, que, según ciertas versiones, fue el primer barco jamás construido.

Con lo cual la historia quedaría así:
- ¡¡¡Son piratas!!!
- ¡Qué coño van a ser piratas, Majestad, si por el momento el único barco del mundo es el Argo, y acaba de zarpar hoy de nuestras costas!
- ¡¡¡Que son piratas!!! [Me he enterado de que Jasón tiene una novia en cada puerto y no voy a perdonarle lo que le ha hecho a mi niño antes de irse...] ¡¡¡Matadlos a todos!!!

Y en la parte contraria:
- ¡Jasón, se acercan unos desconocidos! ¿Los matamos o hablamos primero con ellos para ver quiénes son y qué quieren?
- Humm... Primero los matamos, luego si eso ya hablaremos con ellos.

En fin, que la gran hazaña de Jasón aquí fue "ordenar celebrar juegos funerarios". Qué menos, hijo puta, si te has cargado a tus benefactores; bonito estaría que levaras anclas y te largases de rositas, como si nada, en plan "circuuulen, aquí no ha pasado nada; vaaamos, señora, circule, no se le ha perdido nada", o peor aún: "¡Ah, ah, empezaron ellos, así que ahora que no vengan en plan 'qué malo eres Jasón, que nos has matado a todos!', no te giba...".

Pero acompañemos de nuevo atentos la prosecución de las aventuras del Argo y sus tripulantes:

En el país de Bébrices, siguiente punto en la ruta del Argo, reinaba Ámico, hijo de Posidón, que desafiaba a los forasteros a un combate de boxeo mortal. El hombre más fuerte sobre la tierra, Heracles, se había quedado atrás, camino de Cícico, pero Ámico encontró digno rival en Polideuces, que aceptó el reto y le dio muerte.

JASÓN: ¡Ah de la isla! ¿Otra isla en la que no hay nadie? No me jodas que vamos a tener que "repoblar" otra vez...
ÁMICO: No, no, aquí vivo yo, Ámico, hijo de Posidón. Esto... os reto, forasteros, a un "combate de boxeo mortal".
JASÓN: Joer, así se explica que la isla esté vacía, si tratan así a todos los que llegan... (Se va a enterar el listillo este) ¿Dónde está Hércules?
ARGONAUTA: Señor, creo que se quedó en Cícico, habló no sé qué de "buscar más gigantes".
JASÓN: Cagüen... Pues, eh... esto... ¿algún voluntario?
POLIDEUCES (PÓLUX): Esto... ¿cómo capitán de la misión, no deberías presentarte tú, Jasón?
JASÓN: Hala, ya tenemos voluntario, por bocas. ¡Polideuces te hará frente, oh, Ámico, hijo de Posidón! (Más que nada porque Polideuces es inmortal y yo no...)

Una vez muerto Ámico (el cual, por extraño que pareciera, no presentó gran resistencia), los Argonautas encontraron su palacio con una tele y el videojuego Mortal Kombat. Comprendiendo su error, Jasón ordenó que se celebrasen juegos funerarios en honor del desdichado fiambre. Tal hecho comenzaba a suscitar comentarios mordaces:

- Jasón, empiezo a estar un poco hasta las pelotas, cada vez que masacramos inocentes, toca hacer la chorrada esa de los juegos funerarios y yo tengo la pelvis chunga desde aquella isla en la que fondeamos...

Sea como fuere, tras tamaña hazaña de Jasón, digooo, de Polideuces, prosiguieron su camino:


Los Argonautas continuaron y cerca del mar Negro se encontraron con Fineo, un anciano ciego continuamente atormentado por las Harpías, monstruos con cara de vieja y cuerpo y garras de ave que le arrebataban la comida o defecaban sobre ella. Zetes y Calais las espantaron y, agradecido, Fineo le dio a Jasón valiosas indicaciones para el viaje.

Es decir que en esta aventura, lo que hizo Jasón fue, pues... exclamar:

- ¡Eh! ¡Habráse visto lo que esas malas putas le están haciendo al pobre cieguito! ¡Se le cagan encima del condumio! Y a cómo está el bacalao, ¡sacrilegio! ¡Venga, que esos dos que vienen todo el camino tocando las narices con el harpa ahuyenten a las harpías! (He hecho un juego de palabras, ¡ju, ju! ¡Qué listo soy yo, qué listo soy yo...!)

Finalmente el desenlace al detalle fue como sigue:

FINEO: Gracias por auxiliarme, oh, valerosos Zetes y Calais, sed siempre...
JASÓN: Corta el rollo y estírate, abuelo. Regálanos unos cupones de esos que llevas...
FINEO: También puedo proporcionarte valiosas indicaciones para el viaje, que...
JASÓN: He dicho "cu-po-nes"...
FINEO: Anda, te daré las dos cosas.

En este punto, el camino quedaba interrumpido por las Simplégades, dos enormes rocas móviles cercanas al mar Negro que chocaban entre sí como címbalos y no permitían el paso de los navíos. Fineo había aconsejado a los Argonautas que enviaran una paloma por delante del barco, pues si el ave lograba atravesar el angosto paraje, ellos también lo harían. Como la paloma lo franqueó y sólo perdió las plumas de la cola, el Argo siguió navegando, con la ayuda de Atenea y Hera, pero perdió al timonel, Tifis, y después las rocas quedaron inmóviles para siempre.

FINEO: Vamos a ver: si encontráis un peligro delante, lanzáis una paloma.
JASÓN: ¿Por qué?
FINEO: Porque si a la paloma le ocurre algo malo, ya sabéis que no podéis pasar por ahí.
JASÓN: ¿Por qué?
FINEO: Porque os pasará lo mismo que a la paloma, por ejemplo si la paloma muere aplastada, pues vosotros seréis aplastados también...
JASÓN: ¿Por qué?
FINEO: Pues porque con la paloma ya ves el tipo de obstáculo que... Mira, déjalo. ¿Sabes qué? Tú echa la paloma a volar y si ella consigue pasar, seguro que también el Argo pasa.
ARGONAUTA: Sr. Fineo, eso no tiene ninguna lógica, una paloma mide unos 20 cm. y nuestra nave más de 100 metros...
JASÓN: ¡Tú calla! Empiezo a comprender...

Y en fin, menos mal que llevaban la ayuda de Atenea y Hera, que si no, a saber qué les pasa... El mérito de Jasón en esta empresa consistió en no organizar juegos funerarios en alta mar por el pobre timonel, Tifis.

El Argo subió por el río Fasis y arribó al fin a Cólquide, la tierra del Vellocino de Oro. El rey Eetes dijo que lo entregaría si Jasón realizaba una serie de tareas: uncir a sus bueyes, que tenían pezuñas de bronce y escupían fuego, arar con ellos unos campos, plantar dientes de dragón y matar a los gigantes que nacerían de ellos.

¡Por fin! ¡Ya era hora! ¡Un verdadero reto para el gran Jasón! Veamos cómo se las ingena para salir de ésta:

Los dioses hicieron que Medea, la hechicera hija de Eetes, se enamorase de Jasón, y ella le dio unas pociones mágicas con las que el héroe llevo a cabo las tareas impuestas.

Pues... vaya. Como héroe, ¿un poco decepcionante, no? Quiero decir, Hércules una vez le pidió ayuda a su sobrino, Iolao, para matar a la Hidra, y tal, pero no le hicieron todo el trabajo con pociones mágicas nunca... Bueno, veamos cómo Jasón se cubrió de gloria después de "cansarse" con los trabajos de Eetes:

Se apoderó del Vellocino después de que Medea hubiera hechizado al dragón que lo protegía (...)

Pues no te creas que aquí tampoco se despeinó, no...

y cuando los Argonautas escapaban de Cólquide, Medea retrasó a Eetes y sus hombres, que los perseguían, asesinando a su propio hermano, Apsirto. Después lo desmembró y arrojó sus restos por la borda del Argo.

Joder, cómo se las gastaba la Medea esta, estoy viendo la escena:

MEDEA: Tenemos dos opciones, Jasón: o bien asesino a mi hermano, lo despiezo como a un buey en la matanza y echo sus restos al mar para detener a mi padre, o bien ideas un plan para hacer frente a Eetes con tus hombres y lucháis en fiera batalla contra él por vuestras vidas.
JASÓN: Buah, al ritmo que vamos, prefiero lo primero que has dicho: no voy a sudar la camiseta a estas alturas del partido... [Con un palillo en la boca, mientras Medea descuartiza a su hermano] Así me gustan a mí las aventuras imposibles, sí señor... Relajaditas y con final feliz...

Existen múltiples versiones sobre la larga travesía de regreso del Argo a Yolco. Entre las muchas aventuras destaca el episodio en el que Medea hechiza y destruye a un gigante de bronce llamado Talos, que sólo tenía un punto débil, el talón, del que partía la única vena de su cuerpo.

Sí, parece que aquí también Jasón se cubrió de gloria asumiendo el trabajo duro, vaya...

También se cuenta que el navío recorrió el Danubio y que encalló en los bancos de arena de Sirtes, en Libia.

Normal, cómo no iban a encallar, si a estas alturas iban sin timonel (el pobre Tifis, que murió por la chorrada de la paloma) y Medea estaría durmiendo, con todo el curre que llevaba encima...

Los tripulantes tuvieron que cargar el Argo sobre sus espaldas durante doce días.

Hum... algo me dice que durante dos semanas Jasón tuvo un tirón, una contractura, un esguince o algo parecido, que le impedía cargar peso...

Jasón y Medea fueron a ver a Circe, la bruja de la Odisea y tía de Medea,

No, si ya decía yo: de casta le viene al galgo.

que los purificó ritualmente por el asesinato de Apsirto,

Y aquí paz y después gloria, oiga.

y también se toparon con otros monstruos de la Odisea antes de llegar a Yolco. (FIN)

Conjeturamos que Jasón fue entonces capaz de matar él solo a un conejito o una ardilla domesticada (las versiones difieren), realizando sin duda la proeza del viaje.


En conclusión, ese pedazo de héroe que fue Jasón, tiene en común varias cosas con héroes modernos:

- Con Harry Potter, el ser mundialmente famoso y reverenciado, a pesar de no hacer una puta mierda a lo largo de todas sus aventuras, dejando que el trabajo sucio lo hagan otros. (Oh, el gran Harry Potter, que a lo largo de toda una película es capaz de hacer levitar una magdalena...)

- Con James Bond, la técnica de resolver sus problemas (follando) con una tranca de tres palmos. En otras palabras, ligarse a la tía más conveniente para salir del peligro. Y no os cuento qué le pasó después de casarse con Medea, porque ahí también el tío demostró su sensibilidad y savoir faire.

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